viernes, 15 de octubre de 2010

El testamento de Ned (Confesiones de un fantasma, 2)

Cierro el salón, bajo las persianas y apago la luz.

Enciendo unas velas embutidas en plástico rojo que acabo de comprar en un chino de mi barrio (que cada día son más, por cierto, tanto que a veces pienso que vivo en Tliana).


Creo haber conseguido un ambiente propicio para el regreso de Ned, eso espero.

He seguido a rajatabla las instrucciones del manual de espiritismo que he comprado en el ebay, algo así como Ángela Lansbury en La bruja novata.

Según mis previsiones, Ned tardará todavía un poco en llegar.

Para un espíritu inquieto como el suyo, viajar desde ultratumba no es como coger el metro, que te plantas en cualquier sitio en un pispas.

Así que para hacer tiempo, me pongo unas cancioncillas de música folk escocesa, con fondo de gaitas, que me he bajado de interné y, copa de balón en ristre, al más puro estilo MacCornei, reviso con los vellos de punta los deuvedé de la final de Glasgow contra el Español, la de la segunda uefa.



Y me asombro al pensar cómo mi Sevilla tuvo la fortuna de conquistar aquel título europeo precisamente en la tierra de sus ancestros.

Y cómo la directiva del Club fue capaz de dar con la idea de homenajear al sevillismo en nuestro río, el mismo que un siglo atrás nos trajo la vida, subidos en un barco que bien pudo ser de la mismísima naviera MacAndrews.


 
Pienso en Ned y en los otros, su primo Robert, John Langdon, Guillermo MacDougall, Daniel MacPherson, Geddes, Isaias White, Enrique y Carlos Welton, Maccoll, Roberto Thompson …, alzando una copa de plata llena de güisqui y brindando por cientos de años de fútbol, jugadores, dirigentes, aficionados, unidos bajo el pabellón blanquirrojo del Sevilla Football Club.

Chsssssssst, silencio, oigo un carraspeo.

-¿Estás ahí, viejo amigo?

Por Belcebú, qué trabajito cuesta llegar a Sevilla, ni en plena tempestad por el Canal de la Mancha se pasa tanta fatiga … Vengo sin aliento.

-¿Tú estás aquí por lo del 14 de octubre, verdad?

Eres listo muchacho, pero te falta todavía un poco para descifrar el enigma …

-Dime Ned, ¿por qué no fuiste directivo en 1905 ni acudiste al partido de Messina en Tablada?

Elemental, amigo mío, mi jubilación. Dejé mis obligaciones consulares en 1906, y ya llevaba unos años cerrando flecos y preparando mi vuelta a Lossiesmith. Sevilla se acabó para mí. Mary, mi mujer, nunca acabó de aclimatarse del todo y estaba deseando volver a casa. La querencia, my friend, como los toros cuando buscan las tablas antes de morir.

-¡No me digas que eras aficionado a los toros!

Ya te he contado que me integré a la perfección en Sevilla como un vecino más, y también de alguna forma me quedé en ella. Aquí dejé mi testamento, todo atado y bien atado.

-¿Qué quieres decir?

Mi testamento vital, amigo, mi obra para el futuro … el Sevilla Football Club. Como te decía, sobre 1900 más o menos, recibí confirmación del Foreign Office de que cesaría como vicecónsul comercial en Sevilla en unos cinco años aproximadamente. Comencé a preparar el terreno, no sólo había que levantar una casa, eran muchas cosas más: la empresa, los hallazgos arqueológicos de Carmona, etc. Prácticamente cuarenta años de estancia en la ciudad, toda una vida, como se suele decir.

-Ya entiendo

Entre mis asuntos pendientes estaba asegurar el futuro de lo más bonito que habíamos construido, la Sociedad de Football, así que convencí a los más jovencitos, que sólo se preocupaban de jugar y jugar, de que ya era hora de legalizar aquello a la española. Algo así como la transición de la vieja guardia a la nueva, el relevo generacional.

-Me dejas en ascuas …

Puse a los “pollitos” en contacto con mis amigos del Círculo Mercantil, coloqué entre los chavales a Langdon y a Hammick, un poco de sangre guiri (como se dice ahora) con labores de vigilancia, para que controlasen el cotarro, y así fue como a finales de aquel verano, casi por San Miguel, dejamos constituida formalmente la entidad. Llevamos los papeles al Gobierno Civil, como me había dicho mi amigo Pepe, el antiguo Gobernador.

-El 23 de septiembre de 1905

Correcto, hijo mío, más de quince años después de que iniciásemos la aventura, el Club nacía a la legalidad como sociedad española, aunque en realidad era ya todo un adolescente. Lo que son las cosas.

-Ahora comprendo el significado del acta firmada en la cena del Pasaje de Oriente, cuando se alude a los éxitos pasados …

Pues claro, querido, años de triunfos con Huelva, con los alemanes, en los pleitos con nuestro equipo inglés y español, las partidas de desafíos entre los de la MacAndrews y los de la Portilla y White, las copas del remo, etc … Historia, verdadera historia del sport sevillano. Éramos unos treinta y ahora, fíjate …

-Te veo cansado, Ned

Así es, dame un respiro. Aunque la sustancia espiritual es ajena a los males mundanos, yo ya estoy para pocos trotes …

-A ti que te gusta la arqueología, no veas cómo estamos disfrutando algunos locos redescubriendo a aquel Sevilla …

Ésa es la idea, hijo mío, ésa es la idea, seguid así, la meta está cerca.

-Nos hacemos llamar Guardianes de la Memoria

El nombre es lo de menos, lo importante es descubrir el tesoro, y vais por buen camino.

-Gracias, señor.

No hay de qué.

Y en éstas que mi vecino coge el taladro de los cojones, y se pone a colgar un cuadro en la pared, que no tenía otro momento el figura para darle al bricolaje. El pobre Ned huyó despavorido, las velas se apagaron … y bufffffff, se acabó. No sé si podré entablar nuevamente contacto con él, la cosa está muy mala, la crisis, que incluso ha llegado al más allá. Por lo visto tenían la pasta invertida en Lehman Brothers, y ya sabemos lo que pasó. Dicen que ahora los fantasmas no asustan, piden limosna ¡¡Lo que hay que ver!!

8 comentarios:

  1. Genial don Enrique.

    ¡La leche que mamó el del trompo!

    Por cierto, hablando de testamentos, pregúntele en otra de estas por las "50 libras para la señora Mackenzie" y sabe algo del Sr. Mackenzei.

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  2. Me cago en las muelas toas de tu vecino, qué pedazo de cabr-piiiiiiiiiiiiiii.

    Como dijo Frank Sinatra a Mia Farrow tras separarse de Woody Allen;
    -¿quieres que le mande a mis gorilas para que le partan las piernas?

    Joé que vuelva Ned. Que nos tiene que hablar de tantas cosas...

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  3. Magnífico. Y..... si aquella casa de The Boltons realmente ahora es un hotel, qué mejor alojamiento para un viaje a Londres!
    Quizá Ned espera ahora ser quien reciba la visita.

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  4. Genial, tremendo post, de lo mejor que he leido últimamente.
    Un abrazo.

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  5. Genial Enrique.

    Para la próxima nos invitas. Yo pongo las velas y el whisky escocés.

    Con tu vecino tendremos unas palabritas antes de empezar la sesión...

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  6. Muchas gracias, Enrique, por su labor. Le leo todos sus posts y son magníficos. Pero en éste se ha superado. Repito muchas gracias y enhorabuena a usted y a todos los guardianes de la memoria
    Francisco Mateos, abonado 511

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  7. Saludos.

    No es justo. El Sr. Ned solo se comunica contigo porque tu sabes hablar inglés.

    Pero como estuvo treinta años en Sevilla, podría hacerlo con todos los demás.

    Propongo, como Tántalo, una sesión conjunta en una casa rural, alejados dos kilómetros de cualquier vecino y a la que invitemos a los Mc, al Gambri y mucho de Black Pata.

    ¿Crees que Ned aceptaría?

    Excelente.

    Cuídate.

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  8. Señores, paciencia, estas cosas no pueden provocarse, vienen cuando tienen que venir. Ojalá pudieramos hacer una sesión múltiple, pero no sé. Las dos veces que he charlado con él han terminado de forma abrupta, así que no le he podido preguntar si le parece correcto avisar a unos cuantos colegas. Os tendré al tanto.

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