domingo, 8 de noviembre de 2009

Lances del Niño de Oro


Gracias a la tradición oral, al emocionado testimonio de nuestros mayores, recreando el estilo y las maneras de Juanito Arza sobre la hierba, y también, por qué no decirlo, gracias al actual Consejo de Administración del Sevilla Fútbol Club, con su Presidente a la cabeza, por su respeto a las figuras legendarias de nuestra historia, no hay hoy día ningún sevillista sobre la faz de la tierra, ni siquiera en el tercer anillo, que desconozca la categoría futbolística superlativa de aquel ocho inolvidable, Juan Arza Iñigo, el Niño de Oro.


- Cómo hacía el “caballito”, cómo le pegaba al cuero con las dos piernas, cómo dominaba el sombrero y la suerte suprema del gol …

Por todo ello, no me extenderé más sobre las cualidades deportivas de nuestro protagonista, y si aún tienen alguna inquietud, confío que podrán saciarla con la lectura de ese maravilloso librito biográfico escrito por Agustín Rodríguez y Juan Castro Prieto hace unos años sobre nuestro navarrico de Estella, o visionando el extraordinario pasaje escenificado por el gran Antonio García Barbeito en aquella mañana lluviosa del Pregón del Centenario, cuando casi saca a Juan al escenario como si fuera el mismísimo centro del campo del Ramón Sánchez-Pizjuán.


Un post, ni siquiera una serie de ellos, serían suficientes para homenajear a tan insigne figura del Olimpo de héroes sevillistas.


Cumplida mi obligación de ofrecerles el anterior pliego de descargo, habrán comprendido ya que si hoy les traigo el recuerdo de Juan es para otra cosa. Mi objetivo es demostrarles que el Niño de Oro era un artista de los pies a la cabeza, y que si bien desarrolló su creatividad en los campos de fútbol, pudiera haberlo hecho igualmente en cualquier otra disciplina si lo hubiera querido.

El talento, la templanza, el virtuosismo, se adquieren con el ADN de fábrica, aunque puedan perfeccionarse y exprimirse hasta límites insospechados con una adecuada dedicación y trabajo. Pero en los momentos más sublimes, se impone siempre, siempre, lo sobrenatural, la inspiración, por eso aquéllos que están tocados por la varita mágica del pellizco y el duende, triunfan inevitablemente casi siempre que se lo proponen.

Navarra es lugar de afición a los toros, y Juan, como buen estellés, gusta –y gustaba- de las costumbres de su tierra. Una cosa es ser sevillano de adopción, y otra cosa renunciar a tus orígenes. Aquí podéis verle corriendo encierros, para corroborar cuanto os digo.


Ahora bien, los encierros no son precisamente un escenario ideal para demostrar arte alguno, si acaso poderío físico, habilidad, reflejos, pero arte, lo que se dice arte, poquito. Sin embargo, y hablando de toros, si se trata de coger una muleta y pasarse un morlaco por la cintura, eso, eso ya es otra cosa.



Fijaros en la capacidad de Juan para torear, fijaros en ese natural o en ese derechazo que son un puro cartel de Escacena. ¿No tenéis la sensación de que es una figura del toreo la que aparece en las fotos? Seguro que muy pocos habríais reconocido a Juan con la muleta en la mano si hubiera sacado de contexto estas instantáneas.

Viendo estas fotos se comprende que Juan estaba dotado para la estética más allá de los simples límites futbolísticos.

Cierras los ojos y casi puedes imaginártelo igual dando un natural que recortando al gigante Carmelo Cedrún aquel día de su golazo increíble contra el Athletic de Bilbao.


Cierras los ojos y te imaginas el viejo Nervión gritando olés de Maestranza tras cada regate suyo, mientras al final del partido una tropa de partidarios exultantes da la vuelta al coso de Eduardo Dato con su ídolo en hombros.

Gracias por todo, Maestro.

8 comentarios:

  1. Saludos.

    ¡Sí, señor! Pedazo de homenaje.

    ¿Se me permite añadirme, rendido, a las botas de Don Juan y a su pluma, Don Enrique?

    Pues me dá igual porque me sumo diga usted lo que diga.

    Un abrazo.

    Cuídate.

    ResponderEliminar
  2. Gracias José Manuel, pero al autor no le llega el talento ni a los tacos de las botas del Niño de Oro. Cuánto me habría gustado verlo jugar. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Sí señor !que bonito!
    ...y es que nuestro Juanito Arza, con un balón en los pies o una muleta en las manos siempre fué más "chulo" que un ocho.
    !Larga vida a Don Juan Arza!

    ResponderEliminar
  4. Y quería privarnos de toda esta maravilla Sr. Vidal !!!???!!
    Fué un placer el haber conocido por fin al autor de este gran blog, y haber compartido con él mesa y mantel.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  5. Muchas gracias Sr. Yovi,
    ¿No le hubiera gustado a Vd. verle en acción?
    El único pichichi hasta ahora de nuestra historia, esa que a Vd. a mi nos gusta tanto.

    ResponderEliminar
  6. Querida Puerta 15, el honor de compartir mesa fue para mi. Un gran blog el suyo, y un orgullo extraordinario el de llevar sangre original en las venas de uno de nuestros fundadores. Gracias.

    ResponderEliminar
  7. Larga vida a Juanito Arza!! Siempre estarás en mi corazón.

    ResponderEliminar
  8. El futbolista mas grande de la historia de el Sevilla fútbol club.No hay homenaje ni acto que pueda llegar a la categoría de este gran hombre.Gracias por todo abuelillo.Te quiero mucho,nunca te olvidare

    ResponderEliminar

Se ha producido un error en este gadget.