jueves, 24 de septiembre de 2009

Así es mi sevillismo



Mi sevillismo nació en mí antes de que yo naciera.
Es hijo de la luz, de la sangre, de la tierra.
Emigra de los sentidos, y vuela con los susurros
de la palabra cercana y simple, cocida en los moldes
de la Verdad que vivieron los nuestros.
No conoce impurezas, flota en el convencimiento,
y multiplica su fuerza cada día, alimentado
en los dones recibidos por parte y parte,
materna y paterna, cultivadas
en un mismo y feliz secreto.

Así es mi sevillismo.

Un sentimiento pétreo, unívoco, indestructible,
madurado en tardes eternas de mi infancia
con relatos de tiempos pretéritos, al calor
de unas manos antiguas. Imágenes que desfilan
ante los ojos de un niño, dentro de un flashback
en blanco y negro, fundido en las sienes plateadas
de la memoria amiga. Goleadas imposibles, noches
de tormenta, viejas hazañas de la “línea del miedo”
y la delantera “stuka”, piruetas del “ángel” Guillermo,
saltos del Marcelino atleta, y regates del Niño de Oro,
Pepillo o Kinké. Estampas de calzón largo,
pañuelo en la frente, campos pelados, y tres letras
orgullosamente entrelazadas, cosidas a fuego
en el pecho: S, F y C. Sevilla Football Club.

Así es mi sevillismo.

El recuerdo infantil de unos dedos temblorosos
que acarician su primera, blanca camisetilla
de algodón, en una mañana fría de seis de enero.
Números rojos que brillan al ritmo de la costura,
medias blancas, rojos vuelos y unos largos cordones
amarillos que giran y se abrazan con fuerza
infinita sobre los pies. Balón de reglamento
o pelota de guita y papel. Fútbol en las azoteas
y en los patios escolares. Gritos de gol por las calles
de mi barrio. Mercadillo de estampitas, sobre a 2,50:
“-Tengo, tengo, no tengo. Te la cambio por dos,
por tres …”

Así es mi sevillismo.

Un paisaje que sabe también de silencios, ritos
dominicales, aromas de tauromaquia, albero, sombras
de artificio que marcan una equis repetida
sobre el tapete de juego, eternos caminos de ida y vuelta
hacia la ilusión, desde el desencanto, atravesando
Sevilla entera. Viejas telas cruzadas en blanquirrojo
que bailan bajo el sol y la lluvia. Voces sabias
que encierran promesas de fe para dulces momentos
que nunca llegan. Lágrimas, sacrificio, ídolos
vulnerables, discusiones apasionadas,
y siempre, siempre, defensa a ultranza de lo mío,
de lo nuestro.

Así es mi sevillismo.

No solo reluce con el brillo de los cálices.
No se alimenta de mitos o falsas leyendas.
Prefiere continuar el camino por el solo
milagro de andar. Tres generaciones van ya,
y una cuarta asomando sus vientos
por las esquinas soñadas. Pura cepa
que augura más y mejor vida. Privilegio de nacer,
crecer, morir bajo el yugo sin fin
de la pasión sevillista.

Así es mi sevillismo.

El que aprendí de los míos, el que bebí
gota a gota de fuentes arcanas, un viaje
que envenena, que invita a soñar con héroes,
tragedias, grandeza y miserias, con páginas
de gloria limpia, y sed de orgullo infinito
en las traviesas del alma.

7 comentarios:

  1. ya con tus palabras, despues del encuentro y aniversario e la zurda, me llego y gusto mucho, los dos ultimos post me estan haciendo un fan tuyo, bonito, increible, y ademas encuentras en mi como lector, el objetivo de mi como blogero, sentirme ientificado, no se si somos de misma epoca, pero me siento identificado, un abrazo amigo y sigue asi de bien

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  2. !Déjala! que así es la rosa, dijo el poeta.
    Mi comentario queda pues silenciado, no vaya a ser que roce y estropee la flor.

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  3. Muy bonito sí señor.
    Me quedo con esta frase simple pero que lo engloba todo:
    "siempre, defensa a ultranza de lo mío,
    de lo nuestro."

    Salu2 rojiblancos
    http://universonervion.blogspot.com/

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  4. Precioso , emotivo, genial, como no podía ser de otro modo.

    Saludos

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  5. Gracias a todos por vuestros comentarios. Y al margen del texto, deciros que la fotografía que he elegido, casi inédita hasta el momento, es mi favorita del Sevilla Fútbol Club, pertenece a la gloriosa temporada 1945-46, en que nos proclamamos campeones de Liga, aunque no data de la última jornada, sino de una intermedia. Y no es en Nervión. De izquierda a derecha, los campeonísimos Diego Villalonga, Pedro Eguiluz, Pepe Herrera, Juan Araujo y Pepe López.

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  6. Gran post amigo,lleno de emocion y recuerdos..yo tb recuerdo mi primera camisa del Sevilla,si de esas de algodon que dices,que se le pegaba el numero a la espalda con la plancha jajajaj..bueno yo creo que soy algo mas joven q tu,del 73,pero son las mismas sensaciones y emociones..enhorabuena,amigo!!

    Lo de Pele,tampoco lo sabía y que suerte tuviste de ver a O´Rey Pele junto con el Gran Cruiiff!!!

    un gran saludo!!

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  7. Saludos.

    Si me lo permites, me agrego a tu ilusión.

    Gracias.

    Cuídate.

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