sábado, 14 de febrero de 2009

psi, psi...que viene, que viene...


Hace ya algunos años trabajé con un abogado catalán llamado Jordi y de apellido Bertomeu.

Al conocerle, durante un almuerzo en Barcelona, yo, aficionado al fútbol de toda la vida, le pregunté si tenía algo que ver con un portero del Español del mismo apellido.

Me espetó secamente:
- ¿Por qué?

Me quedé un tanto perplejo. Esperaba un sí o uno no, sobre todo esto último, pero no otra pregunta.

- Es un apellido que me suena especial, aunque no sé si aquí, en Cataluña, es muy común. Recuerdo muy bien de crío a ese portero, al que vi jugar y me salía en los cromos que coleccionaba –le dije.

Respiró profundamente y ya más relajado, confesó:
- Es mi padre.

Me pidió disculpas por su recelo, que justificaba en su temor a escuchar de mí comentarios despectivos hacia su progenitor. Había tenido alguna experiencia desagradable con el clásico bocazas de turno y no quería que le sucediese otra vez algo semejante.

Inmediatamente nos enfrascamos en una conversación futbolera en la que Jordi me puso al día de las ocupaciones de su padre, entonces dentro de la secretaría técnica españolista.

Al confesarle mi filiación sevillista, Jordi comenzó a hablarme de cómo su padre le relataba, de pequeño, que le entusiasmaba jugar en el Ramón Sánchez-Pizjuán:

- La ciudad, el estadio, la grada, el equipo… Todo era distinto, especial, Jordi. Y para colmo tenían a ese argentino, Scotta.

Sí, Héctor Horacio Scotta.

El más terrible cañonero en la mente de cualquier guardameta de finales de los setenta en la liga española.

Profesaba Bertomeu auténtica admiración por el gringo, confesada íntimamente a su vástago.

Y algo más:

- Antes de jugar contra Scotta, no podía conciliar el sueño –me contaba Jordi sobre su padre. Y eso que en aquella época era ya un veterano.

[Joan Josep Bertomeu Ferri nació en Amposta (Tarragona), el 20 de febrero de 1.943. Jugó en el Español de Barcelona hasta 1.976, pasando después al San Andrés. Teniendo en cuenta que Scotta llegó al Sevilla para la temporada 1976-77, los hechos que me relataba Jordi debieron acontecer con ocasión de una eliminatoria de copa de 1978 entre el Sevilla y el San Andrés, con global de 4-1 para los nuestros].

Y yo me regocijaba escuchándolo, recordando para mis adentros la pegada de acero de aquel “siete”, que fue ídolo absoluto de mi infancia.

Le vi debutar en liga en el Sánchez-Pizjuán, marrando un penalti ante el Elche, tirándolo contra la valla de gol norte.



Y le vi muchas más veces lanzando obuses a la red.

Ahí van unos cuantos.


Eran tiempos de fútbol de domingo por la tarde, con olor a puros, pipas y caramelos pictolines, albero alrededor del césped y coche publicitario en el descanso.

Yo iba al campo de la mano de mi padre, que en Gloria esté, o de mi tío Antonio, o de mi tío Paco. Que siempre tenía donde elegir para no perderme un partido.

Y no puedo evitar una sonrisa socarrona al rememorar nuestra grada cuando nos pitaban un golpe franco a favor en las inmediaciones del área contraria.

Han pasado treinta años y todavía no acierto a saber si el público disfrutaba más con el presagio de un gol o con el probable pelotazo a la barrera, que obligaba a retirar defensas como en sus tiempos a los caballos en la Maestranza durante el segundo tercio.


Asensi, Rojo II, Sabaté y tantos otros damnificados de aquellos scottazos …

… y de la guasa sevillana.

Que no sé qué era peor, si las costuras del balón incrustadas en el estómago, o el descojone del personal cuando los camilleros de la Cruz Roja los llevaban al vestuario.

¿Qué pensáis vosotros?

¿Os animáis a dejar vuestros recuerdos sobre Scotta?














Nota.- Querido Jordi, hace tiempo que perdimos el contacto, cada uno hemos seguido nuestro camino, pero si lees este post, espero que no te disguste que haya compartido nuestra vieja conversación con los amigos de mi blog. Donde quiera que estés, un fuerte abrazo para ti, y otro para tu padre.

16 comentarios:

  1. Cierto. Jamás nadie le pego como él.
    No la colocaba, ni le pegaba con efecto, se limitaba a lanzar un obús. Un poderosísimo obús en linea recta que arrasaba con todo lo que se pusiese por medio.
    Encaraba en la posición del media punta al defensa y hacía como un amago del inicio de una bicicleta y adelantaba el balón. Salía en carrera tras él ganando por velocidad la posición al defensa y fuuuun. El trallazo, el escottazo.
    El secreto de la fuerza de su disparo creí descubrirlo un dia en la foto que vi en un bar. La instantanea recogía justo el momento despues de haber lanzado el disparo. La pierna estaba hacia arriba en paralelo al cuerpo, con la rodilla a la altura de la cara. Antes del disparo elevaba mucho hacía atras la pierna por lo que la fuerza que provocaba la palanca era enorme y hacía que tras el golpeo la pierna siguiese subiendo, pero despues de haber descargado un impacto brutal.
    Que tio.
    Que monstruo.
    Pssi psiii que viene que viene…
    Mágica fué la delantera que se creo poco después con Scotta, Montero y Bertoni.
    Y sí Yovielgoldebertoni y los de Scotta.

    Un saludo y gracias por los recuerdos traidos.

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  2. Scotta, Montero, Bertoni...Aquel equipo de Carriega debió llegar a la final de Copa de 1979. Scotta era espectacular, y con esa pinta, alto, rubio, como un armario, pegándole a la pelota como nadie... Técnicamente era un pelín torpe en el manejo, pero si armaba la pierna, formaba un lío. En Argentina sigue siendo ídolo. Se quedó a nada de jugar el Mundial 78. Menotti lo sacó a última hora de la lista junto con un adolescente D.A. Maradona. Cuanto crack en nuestro Sevilla.

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  3. Saludos.

    Sin duda uno de los jugadores que nos han dejado una huella más profunda en los que tuvimos la suerte de verlo jugar.

    Cuando, pasados unos años, vimos a Roberto Carlos pegarle al balón, inmediatamente nos trajo a la memoria a nuestro Scotta.

    De todos esos obuses que desplegó en los campos de fútbol, causando víctimas y marcando goles impensables, me quedo con el que ví endosarle a Reina, del Atl. de Madrid.

    El Reina padre del Reina de ahora.

    Balón largo, Scotta en carrera, a espaldas de los defensas, mano a mano, ligeramente oblicuo a la portería y desde fuera del área, sin esperar a llegar, confiado en sus posibilidades, le pega un trallazo al balón, recto, a una cuarta del suelo.

    Dirección p'adentro.

    Reina sale a la desesperada y no logra parar, ni siquiera ver, la sombra que se le cuela entre las piernas a mitad del área.

    Es probable que le diera gracias a su dios por haber salido indemne.

    Grande Scotta y grande los sevillistas que nos recordáis estos momentos mágicos.

    Cuidaros.

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  4. Si te refieres a un At. Madrid-Sevilla FC en el Calderón, con marcador 3-3, yo también lo ví, lo televisaron. El cabezazo en plancha y su imagen de espaldas, con Sanjosé y Cantudo, que están en el post son de ese partido. Y el portero era, efectivamente, Miguel Reina, padre de Pepe. Y gracias por los piropos.

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  5. Mi padre siempre me contó algo sobre no se qué portero, que se apartó literalmente y dejó que el balón entrase por miedo al "leñazo" que éste le pudiese dar y acabase mal parado. No se si fué penalti o falta, pero desde pequeño me lo ha venido contando.

    Saludos.

    P.D. Magnífico blog

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  6. Bienvenido capo. Y gracias por los elogios. Porteros aterrorizados por Scotta hay varios, casi todos los de la época. Yo recuerdo, aunque era pequeño, a un portero del Elche llamado Esteban, y a otro del Hércules, no sé si Deusto, que se apartaban en los penalties. Otro que también se movía era Esnaola, el del Betis. No veas cómo disparaba. Nada que ver con hoy día. Y entonces la bola no era tan rara como hoy, ni las botas de los jugadores tan buenas. Era puro espectáculo. Creo que en un amistoso que vino con Argentina B al Sánchez Pizjuán pegó un tirazo que dió en el larguero y lo dejó temblando 10 minutos. Despúes de eso, se convencieron para ficharlo.

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  7. Efectivamente, este señor vino a Sevilla por primera vez a jugar un partido amistoso contra nuestro Sevilla FC, en este caso con la selección Argentina.
    El partido en cuestión finalizó con empate a cero goles, pero como bien dices, Scotta lanzó un trallazo desde la frontal del área que dió en el larguero y lo dejó temblando más de 10 minuto, el portero de aquel partido era el uruguayo Gustavo Fernandez, que militó en nuestro equipo durante las temporadas 76-79. Curiósamente, el portero de aquella selección Argentina era ni más ni menos que "El Loco Gatti", con una cinta en su cabeza sujetando la melena al más puro estilo indio Cheroki, y recuerdo sus más que variopintas formas de sacar la pelota con las manos, desde el suelo tumbado, de rodillas, de medio lado, etc...., yo estuve en aquel partido y cerrando los ojos, aún veo y escucho el ruido del balón al estrellarse en el larguero. Impresionante también fue la doblada de manos que le provocó a Esnaola, portero del otro equipo de la ciudad por entonces, en una final del trofeo Ciudad de Sevilla al lanzar un penalty.

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  8. Bienvenido al blog Gaspasho, estás en tu casa. Qué maravilla recordar aquellos tiempos, y aquella anécdota de Scotta cuando vino con la Selección Argentina. Te cuento otra, en un documental casi de largometraje sobre el campeonato del mundo de Argentina de 1978, recuerdo haber visto una rueda de prensa de Menotti, haciendo los descartes para el mundial. Curiosamente, pese a que estaban preseleccionados, se quedaron fuera dos jugadores que han vestido la camiseta sevillista, Scotta y Maradona, que entonces tenía 16 años, y ya era ídolo absoluto de su país.

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  9. ADEMAS QUE ES VERDAD. JAMAS OLVIDARE A SCOTTA, COMO LE PEGABA ALA PELOTA MADRE MIA, ESO NO SE OLVIDA. POR CIERTO JOSE ENRIQUE SOY JOSE LUIS EL QUE ESTABA EN EL EDIFICIO PORTICO DE CONSERJE ¿TE ACUERDAS?

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  10. COMO NO ACORDARSE DE HECTOR HORACIO SCOTTA Y DE COMO LE PEGABA. ERA UNA GOZADA Y ME ACUERDO COMO SI FUERA AYER MISMO. POR CIERTO JOSE ENRIQUE SOY JOSE LUIS EL CONSERJE QUE ESTABA EN EL EDIFICIO PORTICO ¿TE ACUERDAS?

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  11. Hombre José Luis, cómo no voy a acordarme, con los buenos ratos de sevillismo que hemos echado juntos. Bienvenido a esta casa, que es también la tuya, y espero leer a menudo tus comentarios. Un fuerte abrazo, campeón.

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  12. Gracias Jose Enrique, un abrazo de un Sevillista de verdad como tu sabes

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  13. Hola José Enrique; qué gozada la de finales de los 70. Recuerdo los "scottazos" y tambien las filigranas de Ricardo Daniel Bertoni. No olvidaré jamás la emoción con la que vivímos los sevillistas aquel mundial de Argentina'78 en la que ya sabíamos que Bertoni había fichado. Recuerdo que casi todos los partidos los daban de madrugada por la diferencia horaria. El "indio" Bertoni no era titular pero cada vez que salía supliendo al delantero centro (Luque creo que se llamaba) o a Mario "matador" Kempes, la liaba si o si.
    En aquellos años, yo iba al Pizjuán por tres razones; la filigrana de Enrique Montero; la pegada bestial de Scotta y la magia de Enrique Bertoni. No olvidaré un final de liga con un enfrentamiento Sevilla-R.Sociedad en el Pizjuán. De empatar o ganar, la Real se convertía en campeón de liga. De perder, el campeón elra el Madrid. Se adelantó la Real pero rewaccionó el Sevilla y con dos golazos de Bertoni acabó ganado el partido y dando indirectamente el campeonato de liga al Madrid.
    ¡ Qué buenos años aquellos !

    Saludos de Juan Antonio (Sevillistas de Renault)

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  14. Hola José Enrique; qué gozada la de finales de los 70. Recuerdo los "scottazos" y tambien la magia de Ricardo Daniel Bertoni. No olvidaré jamás la emoción con la que vivímos los sevillistas aquel mundial de Argentina'78 en la que ya sabíamos que Bertoni había fichado. Recuerdo que casi todos los partidos los daban de madrugada por la diferencia horaria. El "indio" Bertoni no era titular pero cada vez que salía supliendo al delantero centro (Luque creo que se llamaba) o a Mario "matador" Kempes, la liaba si o si.
    En aquellos años, yo iba al Pizjuán por tres razones; para disfrutar con la filigrana de Enrique Montero; la pegada bestial del "gringo" Scotta y la magia de Enrique Bertoni. No olvidaré un final de liga con un enfrentamiento Sevilla-R.Sociedad en el Pizjuán. De empatar o ganar, la Real se convertía en campeón de liga. De perder, el campeón era el Madrid. Se adelantó la Real pero reaccionó el Sevilla y con dos golazos de Bertoni acabó ganando el partido y dando indirectamente el campeonato de liga al Madrid.Eso fue lo que menos me gustó. Lo tengo atravesadito desde que siendo un crio vi el gol fantasma que le dieron al Madrid en aquel tiro de Breitner con Paco de portero. Hace poco comenté en Salzburgo con el portero de San Fernando la mil veces repetida anécdota.
    ¡ Qué buenos años aquellos !

    Saludos de Juan Antonio (Sevillistas de Renault)

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  15. Querido Juan Antonio, recuerdo lo del mundial. Mi familia, un tío mío, había adquirido un televisor en color, un INTER, creo era la marca, y recuerdo ver ahí al terrible. Y el día de la real sociedad, yo estaba en las gradas. Aún recuerdo el sonido del golpeo de Bertoni al balón en el dofinitivo 2 a 1. Eran buenos tiempos, pero nada como los de ahora, verdad?

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  16. Recuerdo un zambombazo a la barriga de Asensi, tremendo....

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