domingo, 17 de enero de 2010

1916: Manolo Ocaña, socio numerario


Algún día dedicaremos el espacio que se merece a Manolo Ocaña, una de las primeras figuras del Sevilla Fútbol Club, en aquella época dorada de los años veinte, en la que todo parecía descubrirse en el nuevo universo del fútbol.


Fue Manolo un auténtico enamorado del fútbol, pero del fútbol de entonces, el romántico, no el práctico que vino luego bajo la esclavitud de los resultados. Fue captado para los escalafones inferiores (ya los teníamos entonces) por el propio Presidente, Paco Alba, y convertido en mediocentro por la insistencia de Kinké. Al colgar las botas se convirtió en árbitro, uno de los más prestigiosos del concierto nacional.

Con el ingreso de Manolo en el equipo infantil, pasó a ser socio numerario de la sociedad, condición documentada con la cartulina, preciosa donde las haya, que hoy protagoniza esta entrada. Está fechada en diciembre de 1916, y en ella figuran las rúbricas del Presidente, Paco Alba, y del Secretario, Rafael Bernal.

La tipografía es añeja, delicada, el escudo sigue aún siendo el de Lafita, debíamos contar en la Secretaría con alguna de aquellas maravillosas máquinas de escribir, quizás una Underwood, tal vez Olivetti o Triumph, podemos imaginar el sonido de sus teclas golpeando este frágil pasaporte pre-impreso en gráficas Maciá de Sevilla.

Seguíamos trabajando con esta imprenta sevillana que el querido Antonio Ramírez, desde su Voladizo, junto con el simpar Cornelio, ya nos descubrieron que había confeccionado los títulos de socio en 1911. Este formato es sin duda menos bello, más práctico que aquél, pero igualmente exquisito en su enorme potencia evocadora. Que lo disfrutéis.

3 comentarios:

  1. Documento impresionante.
    Dos cosas veo tras su observación;
    1º.No aparece el escudo, lo que aparece es el sello de la Sociedad con doble circulo en que se inserta e nombre del Club y en el centro las siglas SFC.
    2ºLa máquina de escribir debía ser inglesa o al menos extranjera...no tiene la eñe, por eso debe emplearse la ene y se le añade a mano su "tapadera".
    Gracias por sacar a la luz estas maravillas.

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  2. Gracias por sus siempre agudas apreciaciones, D. Antonio. Un fuerte abrazo.

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  3. Otra reliquia maravillosa,D. Enrique. Gracias una vez más por compartirla.

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