viernes, 24 de septiembre de 2010

Mi desconfiado equipo


Os dejo el enlace con mi última colaboración para Columnas Blancas, que podéis leer haciendo click aquí.

Asimismo, os animo a dejar vuestros comentarios.

1 comentario:

  1. Totalmente de acuerdo.

    Anoche escuché la rueda de prensa postpartido cuando volvía en coche a casa.

    Escuché hablar de "ansiedad" al jugar en casa.

    ¿Puede hacer más la grada para entregarse al equipo mientras rueda la pelota?

    ¿No es ese el apoyo que se le pide?

    ¿Se está lanzando (cmo dice el artículo el "mensaje" equivocado?

    ¿No sería más bonito lanzar el mensaje de "entregaos en el campo que el público está con vosotros"?

    La pitada final vino "provocada" por la desidia (fuera el motivo que fuera) que se vio en el campo.

    Sin ser un técnico se veía que en los momentos a ráfagas que el Sevilla echaba garra el Racing no sabía que hacer con la pelota. En esas vino un robo de balón cerano al área contraria en la que Perotti no acertó en el pase. Nos fastidió, pero lo aplaudimos, porque a los jugadores no le podemos pedir el acierto, sino la entrega.

    ¿Por qué Perotti tenía que arrancar desde la línea de medios de su campo? No podía llegar fresco arriba, y así una y otra vez.

    Se puede perder, pero si ves que el equipo se vuelca por ganar el partido, luchando cada pelota y te cogen una contra...

    Un Sevilla ramplón miraba como el Racing tocaba y tocaba en su campo sin que nadie les molestara.

    ¿Por qué no se presiona un saque de banda junto al área contraria?

    ¿Por qué no hubo ni un uy en los corner a favor?

    ¿Por qué faltando dos minutos hay más gente para sacar una falta que para rematarla?

    Alguien, que entienda, tendrá que responder a estas, que yo he sido capaz de ver, y ponerle soluciones.

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