sábado, 4 de abril de 2009

Con el viento de cola, velocidad de crucero


Este Sevilla de Manolo Jiménez sigue quemando etapas con una fiabilidad estimable, aunque esta tarde-noche de primavera, en la vecina Huelva, se haya sufrido demasiado.

Es Sábado de Pasión, tiempo de sacrificios y penitencias.

Y estaba escrito que la Victoria requeriría un significado esfuerzo.

Para la estadística queda la verificación de la media de puntos que anticipábamos necesaria para conquistar la clasificación de Champions en nuestro antiguo post "Tres bloques de cuatro". Siete puntos en el primer tramo, y aún nos queda la visita del Getafe para redondear la faena. Cincuenta y siete muescas en el báculo clasificatorio son números como para campeonar. Lástima que Barcelona y Madrid no cejen un ápice en la suma, que si no ...

También se cumplen nuestros vaticinios sobre el comportamiento de nuestros rivales, demostrándose cuán lejos queda recuperar puntos en el último tercio liguero, a poco que tu referente en la tabla se muestre sólido y regular. Nueve puntos al Villarreal, tras su derrota de Almería, y veremos cuántos a Valencia, Atlético de Madrid y Deportivo a final de la jornada. De momento, catorce.

En cuanto al juego, hoy, por momentos, parecía que se hubiera ganado con la ley del mínimo esfuerzo, casi por inercia.

Nada más lejos de la realidad.

El retrato del partido ha sido el de tantas tardes en que un gigante poderoso, pleno de calidad y quietud, se medía con un equipo necesitado y al límite de revoluciones.

El Recreativo se jugaba mucho en el envite y ha puesto sobre el tapete toda la garra y empeño que cabe suponer en un equipo acostumbrado a vivir al filo de la navaja. Ha podido contrarrestar con esfuerzo la exquisitez forastera, pero fallando ocasiones como las que hoy ha tenido por ejemplo, el argentino Maidana, durante el primer tiempo, será difícil, realmente difícil, dejar a un lado el descenso.

Un Sevilla aceptable durante la primera mitad, y esforzado en la segunda, se nos ha presentado en la jornada de hoy. Después del dulce regusto del juego desplegado en Málaga y ante el Valladolid, quizás nos haya sabido a poco.

Con más presencia que claridad arriba, se antojaba probable en cualquier internada de Navas o en alguna triangulación con Perotti de por medio que el gol pudiera llegar. Y sin embargo ha sido Palop quien más de cerca de sus redes ha visto merodear el balón. Maidana hoy, sin ninguna duda, ha sido un amigo, un verdadero cómplice por triplicado para el triunfo sevillista.

En cualquier caso, acabó llegando el cero a uno, con un indiscutible penalty a Renato, tras meritoria jugada de Navarro, que sería transformado de manera sublime por nuestro Mesías de Malí, abriendo las puertas del mejor rato de los nuestros en la atardecida onubense.



En la reanudación, juego grueso, trabado, con el Recreativo presionando, rudamente, con nervio, pero sin generar grandes opciones ante Palop, si exceptuamos los chispazos que inevitablemente saltan por la vía del barullo y atropello. De hecho, ¿alguién recuerda alguna parada del gran Andrés?

Trío de ocasiones magníficas para los nuestros, en una contra de Navas con defectuoso pase de la muerte, un mano a mano de Kanouté con Riesgo o el cabezazo fuera de Koné, que podrían habernos brindado una plácida despedida del encuentro.

El mejor de los nuestros, para mí, Fernando Navarro, seguido de Adriano, nuevamente alineado en el lateral derecho. Buenos detalles, una vez más de Perotti, y minutos, demasiado arriesgados en mi opinión, para Koné. Sorprendente titularidad de Mosquera en detrimento de Dragutinovic, aunque quizá pesara en contra del serbio su participación europea de la semana.

Y flojas prestaciones de Romaric, a quien me ha parecido notar físicamente mermado.

En cualquier caso, y para terminar, continúa una racha impresionante, brillantísima, casi desconocida, con diecinueve puntos conquistados de veintiuno posibles.

Tenemos cada vez más cerca el objetivo, así que Ánimo a todos los sevillistas.

Y feliz Semana Santa, a los cofrades, y al resto del personal.

2 comentarios:

  1. Saludos.

    Excelente crónica tal cual nos tienes acostumbrados.

    Algunos, en nuestras paranoias, pensamos que tanta "pasión" no debe ser buena.

    Cuídate.

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  2. Gracias amigo. Efectivamente, la pasión puede tener efectos secundarios. Se presenta una semana larga para purgar malos comportamientos de todo un año. Saludos.

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