lunes, 7 de septiembre de 2009

Señas de identidad

Os pongo el enlace con mi último post para Columnas Blancas, que podéis leer haciendo click aquí.

Asimismo os invito a dejar vuestros comentarios.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Addenda a "La verdad sobre el caso Antúnez"


Después de publicar el anterior post sobre el caso Antúnez, he comprobado que me quedaba un fleco muy significativo por resaltar, que merece otro post, aunque breve, por sí solo, para darle la importancia que tiene, a fin de demostrar las verdaderas intenciones del club de la Palmera.

Por si alguién tenía alguna duda, quiero dejar claro que el recurso verdiblanco interpuesto cuatro días después de certificarse el título liguero sevillista se dirigía a impugnar la decisión de las autoridades deportivas, que fue dictada por la Federación Española de Fútbol el 14 de febrero de 1946. Es decir, los rectores béticos esperaron nada menos que 50 días antes de decidirse a impugnar la resolución federativa, y lo hicieron justo después de que el Sevilla se proclamase campeón liguero.

¿Por qué esperaron tanto? Personalmente, no creo que fuese porque requiriesen todo ese tiempo para preparar el recurso, pues sus argumentos jurídicos siempre fueron los mismos, sin añadir nada nuevo. ¿La respuesta? Sin duda esperaron a ver si el Sevilla se proclamaba o no campeón liguero. De no haberlo conseguido, daba igual pedir la eliminación de los puntos conseguidos con el concurso de Antúnez. Sin embargo, como el Sevilla salió campeón, decidieron hacer todo lo posible por arrebatarle el título. Estremecedor.


Como perla, resaltar la publicidad que dieron al asunto para generar la máxima presión ambiental y hacerse las víctimas, por lo que fueron sancionados federativamente. ¿No les suena familiar esta particular "técnica"? A mí me recuerda a lo que alguien brillantemente calificó en cierta ocasión como "puro estilo Betis".

Quiero terminar con un llamamiento al sevillismo, estamos en la obligación de divulgar estos hechos. Tenemos que limpiar nuestra imagen ante tamaños atropellos de los manipuladores vediblancos. Ruego a quienes lean este post lo comuniquen a espuertas. Es hora ya de desenmascarar a los mentirosos. Toda colaboración es poca.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

La verdad sobre el caso Antúnez


Permítanme la licencia literaria de parafrasear al excelente novelista y ex-abogado Eduardo Mendoza para titular este post. Viene al pelo por su contenido jurídico, y egoístamente me sirve además como pequeño homenaje de admiración por los buenos ratos que me ha hecho pasar este verano la lectura de esa deliciosa joya titulada "El asombroso viaje de Pomponio Flato", que desde aquí recomiendo a quienes aún no la hayan leído.

Preámbulos aparte, vamos a lo nuestro, y al tema que hoy tenemos entre manos. Seguro que a algunos les provocará la misma flatulencia de Pomponio, y como éste, también divertirá a otros muchos.

El análisis de los materiales periodísticos que disponemos sobre el llamado caso Antúnez, vistos ahora por primera vez desde un ángulo jurídico más profundo, nos ofrece una pavorosa perspectiva de la realidad, que nada se parece al cuanto chino que nos han venido contando desde antiguo.

Estamos ante una de las mayores manipulaciones de la historia del fútbol y, sin duda alguna, ante la mayor insidia pretendida por un club de fútbol contra otro desde que el deporte rey se practica en nuestro país.

Claro que en esto de intentar buscar en los despachos lo que no han sabido conseguir sobre el terreno de juego nuestros vecinos son unos expertos, que se lo pregunten si no al Xerez, este mismo verano, o al Valladolid, Tenerife y Español, entre otros, años atrás, por no recordar el episodio de Lopera en la asamblea de la LFP de agosto de 1995, y su esperpético voto sobre la liga de 22 equipos. Como se suele decir, unos cardan la lana, y otros se llevan la fama.

No entraré a desentrañar todas las mentiras y vericuetos que jalonan la ignominiosa versión de los hechos propalada desde los rediles verdiblancos en el asunto de Antúnez, remitiéndome a lo ya publicado por mi amigo Carlos Romero, en lapalanganamecánica, o por Félix Martialay y Bernardo de Salazar en su libro “Las grandes mentiras del fútbol español”.

Como resumen de sus aportaciones, podríamos hablar de la maquinaria militar franquista de la posguerra puesta al servicio del “oprimido” (perdonen que me ría) club de la Palmera. Dicho de otro modo, los amigos Cuesta Monereo, Buruaga y Moscardó, entre otros, haciendo de las suyas.

Martialay y Salazar desmontaron la burda historia inventada por el victimismo verdiblanco, y Carlos además avanzaba hacia dónde podía estar el verdadero núcleo de la cuestión.

Hoy lo explicaremos aquí, con la contundencia que nos ofrecen las pruebas, y aplicando la lógica procesal que reside en los principios jurídicos de congruencia y de justicia rogada. A partir de aquí, quien quiera rebatirlo, tendrá que aportar las pruebas y los argumentos necesarios. Eso sí, no admitiremos como evidencias las historietas del abuelo ni ninguna de esas pseudo-historias béticas que han sido escritas por periodistas de pluma verderil.

El verdadero objetivo verdiblanco de la trama Antúnez era que el Sevilla Fútbol Club fuese desposeído de su máximo galardón, el Campeonato de Liga de la temporada 1945-46.

Tal aseveración se asienta sobre los siguientes argumentos:

1º).- Francisco Antúnez Espada debuta con el Sevilla F.C. ante el Real Madrid, el 27 de enero de 1.946, y se alinea en todos los partidos que restan hasta el final del campeonato, el 31 de marzo del mismo año, en total, diez partidos, en los que el club decano sumó quince puntos.

Antes del partido de su debut, el Sevilla había obtenido veintiún puntos, y ocupaba lugares de privilegio en la clasificación, en clara pugna por el título liguero con el At. Bilbao y el F.C. Barcelona. Por su parte, el Betis militaba, como tantas otras veces, en segunda división, sin opción alguna de ascenso.

Conviene no olvidar que éste es el contexto deportivo en el que surge el asunto, y en el que los dirigentes verdiblancos adoptan las decisiones que luego veremos.

2º).- La prensa destaca desde origen que el fichaje de Antúnez por el Sevilla F.C. trae causa en el interés de "Moncho" Encinas, entrenador nervionense, por reforzar el puesto de medio centro, como clave de éxito para las evidentes posibilidades que el equipo blanco tenía ya desde diciembre de acabar cantando el alirón liguero. Así se publicó el 24 de enero de 1946.


Esto es, desde un principio, los dirigentes verdiblancos eran conscientes de que cualquier desliz reglamentario en la contratación del jugador podía derivar en un daño deportivo hiperbólico para el equipo blanco, si llegasen a apreciarse irregularidades en el procedimiento de traspaso. No podemos afirmar que esto fuera así, es decir, que se urdiera una trama con este objetivo principal desde el primer momento, pero tampoco podemos descartarlo, y los acontecimientos posteriores, como enseguida veremos, más bien refuerzan esta última hipótesis que la primera.

3º).- La clasificación final de la Liga 1945-46 nos deja al Sevilla F.C. en la cúspide, con 36 puntos, tan sólo uno más que el subcampeón, F.C. Barcelona. No hubo colchón alguno entre el primer y el segundo clasificado. Cada punto fue absolutamente necesario para lograr el título.

4º).- Con la liga ya finalizada, y el Sevilla proclamado campeón sobre el campo, el Betis decide interponer recurso a la Delegación Nacional de Deportes, cuyo titular último era el amiguete Moscardó. No es difícil imaginar que este verdadero "as en la manga" constituía la guinda del pastel en la estrategia verdiblanca. Las botellas de champán se habían puesto ya a enfriar por los rectores palmerinos.

Insistimos en que esto sucedió tan sólo cuatro días después del telón liguero. El nuevo título sevillista quedaba, pues, en entredicho, por obra y gracia de las maniobras administrativas de los heliopolitanos. A ello se aplicaron con todas sus energías.



5º).- La resolución final del caso Antúnez se dictó el 10 de abril de 1.946, es decir, una semana y tres días después de que finalizase el campeonato liguero.

Según toda la prensa y fuentes que hemos podido comprobar, sin excepción, dicha resolución, dictada por la Delegación Nacional de Deportes, contenía un doble pronunciamiento. Por un lado, se anulaba el traspaso del jugador Antúnez al Sevilla Fútbol Club, pero por otro lado, y he aquí el quid de la cuestión, se le mantenían al Sevilla Fútbol Club todos los puntos obtenidos con el concurso del citado jugador.

Aquí tenemos la correspondiente reseña del Diario ABC, edición del jueves 11 de abril de 1946.


6º).- Desde un punto de vista jurídico, único oficial y verdaderamente relevante en este caso, que la resolución administrativa de la Delegación Nacional de Deportes, en su parte dispositiva o fallo, se pronunciara expresamente acerca del mantenimiento de los puntos ganados por el Sevilla en la Liga 1945-46 con la participación de Antúnez, sólo puede significar que el recurso verdiblanco pedía expresamente que dichos puntos le fuesen despojados al Sevilla F.C.

Es decir, la pretensión jurídica del Real Betis Balompié como entidad era quitarle la liga 45-46 al Sevilla.

La supuesta afrenta sufrida por los verdiblancos –según ellos, que su mejor jugador vistiera la camiseta sevillista- no tenía suficiente compensación con la anulación del traspaso. Podía haberse quedado en esto su pretensión, sin ir más allá, de hecho, ninguna otra consecuencia del asunto podía beneficiarle como club. Pero no, el objetivo, como decíamos, era que el Sevilla perdiese la Liga que había conquistado en los terrenos de juego.

Ya entonces el proceso administrativo –y el posterior contencioso-administrativo- en derecho español estaban informados por los principios de congruencia y de justicia rogada, que en resumen, y para no aburrir a los legos en derecho, vienen a significar que la resolución final del procedimiento debe resolver “todo” lo que ha sido planteado por el recurrente y “sólo” lo que ha sido planteado por éste.

Son estos principios los que nos permiten saber que, si la Delegación Nacional de Deportes se pronunció expresamente sobre los puntos obtenidos por el Sevilla fue porque el recurso de los béticos pedía que se les quitasen.

7º).- Algunos biempensados de filia verderil podrían pensar que el comportamiento de los rectores béticos estaba más que justificado, dado que siempre y en todo lugar debe prevalecer el estricto cumplimiento de los requisitos reglamentarios en cualquier traspaso de jugadores, y que igual que sucedió con Antúnez y el Sevilla, se habría actuado con otros jugadores y equipos.

Recordemos que el argumento jurídico único de la postura del Betis consistió en mantener que los directivos De la Torre y Hernández, que ejecutaron el trasvase de Antúnez al Sevilla, lo hicieron por su propia cuenta, sin el visto bueno del Presidente Benjumea, y ello pese a que hasta entonces, todos los traspasos realizados por la entidad fueron acordados por los citados dirigentes, sin el concurso del máximo mandatario, pues aquéllos constaban autorizados al efecto en los organismos federativos andaluz y nacional.

Pues hete aquí, ¡oh sorpresa!, que en la misma temporada, los verdiblancos traspasaron a los jugadores Muruaga y Bescos al Celta y Murcia, por mediación de la simpar pareja de directivos "incompetentes", y sin la intervención del Presidente, y sin embargo en estos casos no hubo reclamación alguna. Busquen en la resolución de la Delegación Nacional de Deportes arriba transcrita a ver si se pronuncia sobre estos dos traspasos. Ni mú. Que cada cual saque sus propias conclusiones.

8º).- Ahora sí, a la luz de esta perspectiva, por fin se comprenden las reacciones de las distintas federaciones y organismos que mostraron su desaprobación al injustísimo propósito verdiblanco con dimisiones en pleno y mensajes de solidaridad (ver lapalanganamecánica), entre ellos, el propio F.C. Barcelona, principal beneficiado en caso de haber prosperado el recurso verdiblanco, que rechazó de plano la obtención del título liguero por tejemanejes de despacho, si no era en lides deportivas. En esto, como en tantas otras cosas, se demuestra la diferencia de estilo entre un club grande como el catalán, y otro que prefiero no calificar como se merece.

No obstante, hay que reconocer a los verdiblancos una gran habilidad para darle la vuelta a la historia y una mayor persistencia para seguir reproduciendo la mentira como si la vida les fuese en ello. En fin, y pese a la dificultad intrínseca del asunto, ¿se imaginan Vds. qué macabra película nos hubieran contado si el Sevilla Fútbol Club, sin jugarse nada en el empeño, hubiera pretendido en los despachos arrebatar algún título a los palmerines?

martes, 1 de septiembre de 2009

Menos inseguridad y más osadía

Antes de nada, saludos a la gran familia sevillista y a la red bloguera en particular, y mis respetos y recuerdos a la memoria de Dani Jarque, sus allegados y todo el españolismo (con "ñ"), por su fallecimiento, sin duda alguna el suceso más relevante del verano futbolero.

Ya hemos vuelto de las vacaciones, que no es poco, visto lo visto, y empezamos a retomar la actividad ordinaria, con mucha ilusión y algunos temas incandescentes que espero ofreceros muy pronto. Para el retorno, hemos empezado suavemente con un post para Columnas Blancas, cómo no, sobre el partidito del domingo.

Os pongo el enlace, que podéis leer haciendo click aquí, y os invito como siempre a dejar vuestros comentarios.

jueves, 16 de julio de 2009

Catenaccio veraniego


Literalmente, "catenaccio" significa cerrojo, y como muchos sabéis, es un término acuñado periodísticamente para definir la táctica ultra-defensiva del entrenador italiano Nereo Rocco, (a quien podéis ver con chaqueta clara en la foto saludando a nuestro antiguo entrenador Helenio Herrera), culpable de los primeros éxitos europeos del AC Milan en la pasada década de los sesenta.

Hoy, después de varios meses de iniciar esta aventura, ha llegado el momento de descansar, de hacer una parada y poner el cerrojo estival, mi particular "catenaccio", en este modesto sitio virtual. Será, si Dios quiere, un simple paréntesis, para recuperar fuerzas y algo de inspiración, últimamente muy débil, no sé si por abandono de las musas, o por el apretón final que el trabajo siempre tiene reservado a los de mi profesión para estas fechas pre-vacacionales.

Antes de despedirme en este "hasta luego", quiero agradeceros a todos los que pasáis por aquí, con mayor o menor asiduidad, que hayáis dedicado algo de vuestro tiempo a mirar o leer sus contenidos, especialmente a aquellos que, con vuestros comentarios y vuestras críticas, habéis enriquecido y dado verdadero sentido a este modesto escaparate sevillista de la red que, en cualquier caso, abierto queda para lo que queráis disponer, debatir y/o comentar.

Hago balance mental y compruebo que a las miles de visitas recibidas -casi 20.000, en cinco meses de vida, y sin contar las de los video-reportajes-, debo añadir el lujo de haberme permitido conocer y/o tratar con mayor profundidad a algunas personas verdaderamente entrañables y a las que admiro profundamente, auténticos maestros en la blogosfera sevillista y amigos en lo terrenal: Antonio, Cornelio, Carlos, J.M. Ariza, Papi Magase, Hablador, Talibán, Sevillistas de Renault, Capo, y tantos otros colegas, asistentes o no, al I Encuentro de Blogueros en la PCS La Zurda de Diamantes de Camas (que no se me enfade ninguno si no le he citado expresamente). También a algunas otras personas que por haber seguido un circuito indirecto -y privado- para contactar conmigo no citaré para preservar su confidencialidad.

Para finalizar, puedo deciros que la experiencia ha sido muy gratificante, que la timidez inicial se ha tornado en ilusión permanente, por ello desde aquí animo a quien aún tenga dudas sobre si dar o no el paso de abrir un blog para que se lance a por ello, que se tire de cabeza, que es un proyecto que merece la pena. Felices vacaciones a quienes las podáis disfrutar y, ahora más que nunca, como diría mi querido Algarivo, cuidaros.

martes, 14 de julio de 2009

El inventor de la "zamorana"


Como bien saben los aficionados al fútbol de más solera, la “zamorana”, además de que probablemente sea el nombre de algún baile típico o restaurante de la patria de Doña Urraca, es una jugada futbolística, concretamente un despeje de portero.

Debe su nombre al extraordinario guardameta catalán que la popularizó allá por la década de los años veinte del siglo ídem, el gran Ricardo Zamora, llamado “el Divino”, que defendiera la meta del Español, Barcelona y Real Madrid, siendo primerísima figura del fútbol patrio y mundial de todos los tiempos.

La jugada básicamente consistía en repeler el esférico cuando éste llegaba a la altura del tórax, propulsándolo con el antebrazo hacia adelante en movimiento semejante a un codazo, en lugar de recoger el balón con ambos brazos contra el pecho.

Hoy día nos parece impensable que un portero de primer nivel, salvo quizás el impertérrito René Higuita, se arriesgue a realizar una jugada como ésta, al menos en partido de competición, pero en aquella época un despeje rápido era sin duda un recurso muy práctico ante la temible avalancha de los delanteros contrarios, que para colmo contaban con “permiso” reglamentario para cargar contra el portero rival.

Escupir el cuero antes de recibir la entrada de los forward de turno podía librarte de una buena paliza y una más que segura visita a la Casa de Socorro. Además, no hay que ocultar que la jugada tenía su “mijita” de desdén hacia los atacantes rivales, lo que podía ser muy útil para minar su moral, en aquellos lejanos tiempos donde, no lo olvidemos, el orgullo era un gran valor dentro del concepto romántico y aventurero que tenían del fútbol la mayoría de sus practicantes.

Lo que quizás no saben muchos aficionados es que el inventor de la “zamorana” no fue quien le dio nombre, sino uno de los primeros goal-keeper que han defendido la meta del Sevilla Foot-ball Club, concretamente, el popular Paco Díaz.

Paco Díaz era todo un personaje, portero, delantero, incluso fotógrafo, su nivel futbolístico es difícil de evaluar, pero es innegable que su carisma y también su longevidad le abrieron un hueco para siempre en la historia del Sevilla Fútbol Club.

Fue uno de los primeros jugadores sevillistas que, tras su paso por la entidad decana, militaron en un club extranjero, concretamente, en el equipo francés Lyon F.C.

Como en este blog nos gusta llamar a las cosas por su nombre, queda aquí dicho que la autoría intelectual de “la zamorana”, posiblemente la jugada más famosa dentro del limitado repertorio de un guardameta de fútbol, la inventó uno de los pioneros del Sevilla Fútbol Club. Parafraseando al Presidente Del Nido, y como en tantas otras cosas, uno de los nuestros fue el primero y detrás vinieron muchos atribuyéndose el mérito.

sábado, 11 de julio de 2009

Mágico Maresca


Llega la noticia de tu adiós casi a hurtadillas, soliviantando una tranquila sobremesa estival, más proclive a la modorra que a un pellizco como éste en plena diana del alma.

Porque así ha sido, mi admirado Enzo, lo que he sentido al saberte lejos.

Un golpe seco, limpio, a quemarropa, junto al rincón donde escondo mis recuerdos más preciados.

Quiero que sepas que no por esperada y sabida, es menor el vacío que me deja tu marcha.

Te contaré un pequeño secreto, ahora que te marchas.

Las palabras que encabezan este post llevan latiendo en mi cabeza desde hace cuatro años, desde el mismo instante en que se conoció públicamente que serías sevillista.

Hazte cargo, Enzo.

Estaban todos los nuestros, yo el primero, aún aturdidos tras las ominosas afrentas sufridas en la primavera del 2005, aquellos lejanos días -para algunos más que para otros- en que el rumbo de nuestro Sevilla, enfilando ya su primer Centenario, parecía perdido para siempre.

Muy, pero que muy lejos, quedaba entonces el camino de la esperanza. La luz al final del túnel asomaba más tenue que nunca.

Pero asomaba.

Y deseando saber cosas de ti, quién eras, cómo jugabas, ya sabes, hice lo que todo el mundo hace ahora, introduje en google tu nombre.

Surgió entonces aquella doble "m" de arriba que tan bien suena: "Mágico Maresca".

La cosa pintaba bien.

Se trataba del titular periodístico de la crónica de un partido de Champions League publicada en uefa.com el 10 de diciembre de 2003.


Paradojas de la vida, el Olympiakos griego como rival, precisamente tu próximo destino. No me cabe duda que en los dirigentes y técnicos helenos que habrán recomendado tu fichaje pesa aún el recuerdo de aquella fría noche en que bordaste el fútbol como sólo tú sabes hacerlo en el siempre desolado Delle Alpi.


Aquello fue como un pálpito, imposible de interpretar.

Meses después, con ese irrepetible 25 a la espalda, sobrevolabas por entre las rojas guadañas inglesas para fusilar por dos veces un enjuto pasado contra las negras redes de Eindhoven.


Gracias Enzo, mil gracias siempre.

Por tus goles, por tu genio, por tu oficio y tu clase, por tu gallardía de bien.

Hasta pronto, maestro. Que te vaya bien.